Y un día me hallé solo, en tierras lejanas, y pensé lo que ahora escribo.
Yo te miro a la distancia, desde mi lejanía, desde mi silencio, desde mi vasto mundo y, recuerdo lo que dijo Borges en uno de sus relatos.
Cual Moisés, quien desde los altos del Moab divisó la tierra prometida sabiendo que le había sido prohibida. Así te veo yo, mi amada, desde la distancia, perdido allá en lontananza, sabiendo que nunca serás mía.